La propietaria de este acogedor apartamento de dos habitaciones ha decorado su nido con cariño, utilizando antigüedades encontradas en mercadillos y tiendas de objetos vintage. Alrededor del 90% del mobiliario y la decoración son de época, lo que no impide que el lugar mantenga una sensación moderna y funcional.

Comencemos la visita por la sala de estar. Aquí, prevalece la atmósfera de los años 70: un armario antiguo heredado de su abuela, una mesa de comedor y sillas compradas a buen precio en el mercadillo.

La especial atmósfera es creada por guirnaldas con inscripciones que la anfitriona cambia constantemente, adaptándolas a su estado de ánimo.



La cocina es sencilla pero muy acogedora. Aquí no hay espacio para conjuntos sin alma de tiendas; solo se encuentran armarios vintage, cada uno con su propia historia.




El dormitorio es un reino de textiles. El cubrecamas y el espejo de los años 30 marcan el tono de toda la habitación.

El baño es minimalista y funcional, pero también presenta toques vintage: una bañera antigua y una lavadora.

¡El balcón del apartamento levanta el ánimo de todos los que entran!

¿Qué te ha parecido la visita al apartamento? ¿Qué te gustó? ¿Y qué no te gustó?