En un mundo que abraza cada vez más el arte corporal, Mathew Whelan, conocido como “King Body Art,” destaca entre la multitud. Con el 90% de su cuerpo cubierto de tatuajes y un gusto por peinados extravagantes, es un verdadero símbolo de autoexpresión.

El viaje de Mathew comenzó a los 16 años con un simple tatuaje de un bulldog, muy diferente del hombre en el que se ha convertido. En 2009, cambió legalmente su nombre a “King of Ink Land King Body Art The Extreme Ink-Ite,” aunque comúnmente se le conoce como “Body Art.” Su transformación lo ha llevado a invertir aproximadamente 30,000 libras en su apariencia cargada de tinta.

Recientemente, Body Art llevó la modificación corporal a otro nivel al someterse a un procedimiento para implantar un cráneo de silicona en su pecho. Este paso extremo, junto con sus peinados en constante evolución, refuerza su reputación como un pionero en el arte corporal.