Margot vivió con su abuela, Grandma Daisy, desde los cuatro años, en una casa donde Daisy siempre llevaba un abrigo de lana marrón remendado. Cada cumpleaños, Daisy guardaba un comprobante de depósito de 1.000 dólares dentro de una tarjeta de felicitación e ingresaba esa cantidad en una cuenta de ahorros conjunta que había abierto junto con Victoria, la madre de Margot. Tras la muerte de Daisy, Margot llevó al banco la última tarjeta de cumpleaños y el comprobante de depósito. Sin embargo, los registros bancarios revelaron que el saldo de la cuenta era de cero dólares, ya que Victoria había retirado todo el dinero meses antes. Aquella retirada coincidía con la fecha de unas fotografías digitales que mostraban un vehículo recién comprado y varios ordenadores portátiles.

Margot guardó una copia de la llave del coche de su madre y un botón del abrigo marrón, que había encontrado en la caja de costura de Daisy, dentro de una pequeña bolsa de tela. Un mensajero entregó la bolsa directamente en el escritorio de Victoria, en su lugar de trabajo, mientras Margot y sus hermanastras, Lena y Phoebe, esperaban a Victoria en el aparcamiento exterior. Allí, Margot, Lena y Phoebe examinaron los objetos, entre ellos el botón del abrigo marrón, las llaves del coche y los ordenadores portátiles.
Durante el encuentro en el aparcamiento, Victoria sostuvo la bolsa de tela con la llave y el botón junto a su coche estacionado. Lena sacó su ordenador portátil y propuso venderlo para devolver el dinero, mientras que Phoebe también ofreció su propio portátil. Margot le indicó a Victoria que pusiera el vehículo a la venta en el mercado de coches de segunda mano para reponer el dinero que había desaparecido de la cuenta de ahorros.
Después, las tres hermanas se dirigieron a la casa de Daisy para comenzar a ordenar las pertenencias que había dejado allí. En la entrada, contemplaron el abrigo de lana marrón remendado de Daisy, que colgaba junto a la puerta, así como las sillas de madera de la cocina y unas cajas antiguas de fotografías que descansaban sobre la mesa.

Dentro de las cajas encontraron fotografías impresas en color, incluida una imagen en la que aparecían las tres hermanas junto a Daisy. Cuatro días después, Victoria publicó un anuncio para vender el coche y así devolver el dinero a la cuenta. Margot guardó la tarjeta de cumpleaños, los comprobantes de depósito en papel y la fotografía impresa de las cuatro en el cajón de su escritorio.