La complicada relación entre Pink y su esposo: ¿Cómo lucen ahora sus hijos ya crecidos?

Pink, reconocida por su personalidad vibrante y su espíritu auténtico, saltó a la fama a principios de los 2000, una época en la que su vida amorosa estuvo marcada por intensas relaciones. Aquí te contamos sobre sus romances pasados, su matrimonio y su faceta como madre.
Antes de casarse, la cantante fue vinculada sentimentalmente con el rapero Treach, aunque ambos negaron los rumores. Su colaboración dio lugar al éxito “What You Wanna Do”. También se especuló sobre un fugaz romance con Tommy Lee, el exesposo de Pamela Anderson, aunque nunca hubo pruebas concluyentes. Además, tuvo un breve acercamiento con Joey Fatone, aunque la relación no prosperó.
El gran amor de Pink, el piloto de motocross Carey Hart, apareció en su vida en 2001 durante los X Games. Tras una ruptura temporal, retomaron su romance en 2004. En un gesto inolvidable, Pink le pidió matrimonio en 2005, y un año después se dieron el “sí, acepto” en Costa Rica. Sin embargo, en 2008 se separaron, aunque un evento familiar los hizo reconsiderar su relación, llevándolos a una emotiva reconciliación y, finalmente, al nacimiento de su primer hijo en 2010.
Hoy en día, Pink y Carey son padres de dos hijos: Willow, nacida en 2011, y Jameson, quien llegó al mundo en 2016. La artista ha compartido en varias ocasiones lo feliz que se siente en su papel de madre, logrando un equilibrio entre su carrera y su vida familiar. Willow, quien heredó el talento musical de su madre, ha aparecido en sus videoclips e incluso cantó a dúo con ella en 2020. Madre e hija deslumbraron al público con una acrobática presentación en los Billboard Music Awards de 2021.
Con 13 años, Willow ya explora sus habilidades artísticas y sueña con una carrera en Broadway, aunque también muestra interés por la medicina. Por otro lado, Jameson, de 8 años, aún no ha mostrado una inclinación fuerte hacia la música. A pesar de su agitada agenda profesional, Pink encuentra en su familia su mayor felicidad, demostrando que se puede brillar en el escenario sin descuidar el hogar.