Lo primero que llama la atención es el cabello: una corona de plata que fluye con majestuosidad. Durante décadas, el pixie afilado fue la armadura táctica de Jamie Lee Curtis, pero en el set de Los Ángeles de Freakier Friday, la actriz ha estrenado un estilo gris largo y ondulado que anuncia una nueva era de elegancia matriarcal.

Al caminar hacia su tráiler con un conjunto negro impecable, Jamie Lee no solo parece una ganadora del Oscar; parece una mujer que ha dominado el arte del “poder sofisticado” mientras los demás aún buscaban su propia luz. El título ficticio del libro visto en el set, Rebelling with Respect (“Rebeldía con respeto”), resulta casi perfecto: funciona como un comentario meta sobre la filosofía de la vida real de Jamie Lee, mostrando cómo mantener la disciplina a los 66 años sin perder ese filo tan característico. En este nuevo capítulo,

Tess Coleman ha cambiado su diván terapéutico por una gira de libros, pero la ironía es deliciosa: una abuela que predica la “rebelión respetuosa” está a punto de ver su mundo sacudido por el mismo caos del que pensaba haberse librado.

Filmando en el “Club de Lectura de Annabelle”, la energía del set vibra con una chispa cómica burbujeante, sostenida por la próxima generación: la magnética Julia Butters (como Harper, la hija de Anna) y la eléctrica Sophia Hammons (como Lily). Ver a estas jóvenes estrellas prepararse para el caos del intercambio de cuerpos junto a Jamie Lee y la regresante Lindsay Lohan se siente como una carta de amor para todos los fans que vivieron el original de 2003.

Esto no es solo una secuela; es una fusión multigeneracional. Vamos más allá del simple intercambio madre-hija hacia una compleja crisis de identidad a cuatro bandas que refleja el hermoso y caótico desorden de las familias modernas. Mientras la película llega a los cines este verano, ya queda claro que Jamie Lee Curtis es la prueba definitiva de que la persona más fascinante que puedes ser es tú misma—en cada edad y en cada cuerpo.