Cuatro meses después de dar a luz, Claire intentó ponerse un vestido negro de noche que tenía en el armario para asistir a un evento de la empresa de su esposo, Ryan. La cremallera de la prenda no cerraba por la espalda, y Ryan hizo comentarios sobre su aspecto físico y sobre lo que esperaba de ella dentro del matrimonio. Después de aquel incidente, Claire comenzó a utilizar un cochecito para salir a caminar diariamente por el vecindario. Más tarde incorporó máquinas de ejercicio en la sala de estar y empezó a seguir los números que aparecían en una báscula del baño.
Durante los meses siguientes, Claire reemplazó el viejo vestido negro por uno nuevo, ajustado y de color verde oscuro, que había comprado para una futura reunión de la empresa. En el evento, una mujer llamada Hannah observó a Ryan y posteriormente envió un mensaje de texto al teléfono de Claire. Las dos mujeres acordaron encontrarse en una cafetería local, donde revisaron horarios, registros de llamadas y recibos impresos de restaurantes que documentaban una relación extramatrimonial de seis meses entre Ryan y Hannah.

Claire hizo entonces una reserva de habitación en el mismo hotel donde ella y Ryan habían pasado su noche de bodas. Durante la cena, un camarero entregó directamente en su mesa una gran caja de regalo negra, atada con una cinta de satén blanco. Dentro había un sobre oficial con los documentos de divorcio impresos, además de dos recibos detallados del restaurante del hotel; uno de ellos mostraba los gastos de una cena para dos personas a nombre de Hannah, correspondiente a una hora más temprana de esa misma noche.
Hannah entró en el comedor del hotel y se sentó en la mesa donde estaban la caja de regalo abierta, los documentos legales y los recibos del restaurante. Ambas mujeres revisaron los papeles que tenían delante y dejaron a Ryan solo con las facturas y los documentos de divorcio mientras abandonaban juntas el hotel.

Al llegar a las puertas de salida, Claire miró la pantalla de su teléfono, donde aparecía una fotografía digital enviada por la niñera: su pequeña hija dormía tranquilamente en una cuna de madera. Guardó el teléfono en su bolso y abandonó el lugar del evento.