Jenna había empezado a sospechar que algo no iba bien en el matrimonio de Ethan con Victoria. Victoria comenzó a llegar tarde a casa, a comportarse de manera distante y a esconder su teléfono. A pesar de todas esas señales de alerta, Ethan confiaba completamente en su esposa; incluso había roto la relación con su mejor amigo Owen años atrás, cuando él intentó advertirle sobre el comportamiento de Victoria.
Meses después, Jenna recibió una llamada de su amiga Daniella, quien le contó que había visto a Victoria en un hotel de la ciudad con otro hombre. Sabiendo que Ethan exigiría pruebas, Jenna organizó un viaje a la ciudad con la excusa de ir a una farmacia y llevó a Ethan directamente hasta el hotel donde se encontraba su esposa.

Ethan y Jenna subieron en ascensor hasta el cuarto piso y se acercaron a la habitación de Victoria. Cuando Jenna le explicó lo que probablemente encontrarían dentro, Ethan abrió la puerta de golpe y encontró a Victoria con un hombre llamado Mark, quien terminó admitiendo que llevaban meses viéndose a escondidas.
Al enfrentarse a una verdad imposible de negar, Ethan finalmente comprendió que su madre y su antiguo amigo habían tenido razón desde el principio. Victoria intentó restarle importancia a la situación y aseguró que era inocente, pero Ethan se negó a escuchar sus excusas y decidió creer en lo que sus propios ojos habían visto.

Mark salió rápidamente de la habitación, y Ethan se alejó de Victoria sin mirar atrás, decidido a cerrar esa etapa de su vida para siempre. Mientras bajaba en el ascensor junto a su madre, Ethan expresó su arrepentimiento y llamó de inmediato a Owen para disculparse, reparando una amistad rota en el último momento y encontrando un camino hacia un nuevo comienzo.