Compré un vestido para una niña que conocí en un mercadillo. Al día siguiente,
La lluvia acababa de cesar. El aire olía a cemento mojado y metal, y
Una mañana tranquila cerca de Innsbruck, el aire olía a heno y a tierra
Jamás olvidaré aquella noche. Iba a ser una cena familiar sencilla: mi esposo, su
La luz de la mañana entraba por los grandes ventanales del restaurante, reflejándose en
Betty Brosmer, nacida en 1935 en Pasadena, California, se convirtió en el símbolo absoluto
En un pequeño poblado del norte, al borde de los espesos bosques de Carelia,
En la sala de cuidados intensivos reinaba un silencio roto únicamente por el pitido
Temprano en la mañana, el aire estaba cargado de humedad y silencio. El oficial
El sol ardiente golpeaba sin piedad la sabana africana. La arena quemaba los pies