El aire en la estancia pesaba con esa clase de paz mundana que suele
Las tablas del suelo crujieron bajo un peso que no tenía cabida en la
El polvo y el olor a hormigón fresco saturaban el aire matutino mientras el
La niebla se aferraba a la superficie del lago como un manto espeso y
El silencio de la Sierra Alta suele ser una presencia majestuosa, pero para Maya,
Las pesadas cortinas de terciopelo del Gran Salón amortiguaban el repique de la lluvia
Leo, de apenas siete años, despertó sumergido en un silencio tan denso que parecía
El gélido beso del bosque profundo no brindaba consuelo alguno a la cierva, que
La tarde de verano comenzó con esa clase de quietud que suele prometer una
El viento aullaba entre las raíces de los cipreses como un coro de ánimas