Se hizo famosa en los años 80, pero detrás del glamour enfrentó tragedias inimaginables: ¿Quién es ella?

Candice Bergen fue una de las estrellas más celebradas de la televisión, pero su mayor fortaleza a menudo se mostró lejos del foco mediático. Reconocida por su inteligencia, ingenio y elegancia en pantalla, también llevó una vida privada marcada por la resiliencia y una profunda dedicación. Más allá del glamour de Hollywood, el papel más definitorio de Bergen fue el de compañera y cuidadora, un rol que la puso a prueba de maneras que la fama nunca podría.
Su ascenso a la prominencia televisiva llegó a finales de los años 80 con la innovadora comedia Murphy Brown. Interpretando a la periodista aguda y sin pelos en la lengua, Bergen se convirtió rápidamente en la actriz mejor pagada de la televisión. El papel le trajo tanto reconocimiento como controversia, especialmente cuando la trama de maternidad soltera de su personaje provocó críticas incluso de un vicepresidente de Estados Unidos. Aunque el debate la colocó en el centro de una tormenta nacional, Bergen optó por el silencio, admitiendo más tarde que solo quería mantenerse apartada hasta que la polémica pasara.
La vida personal de Bergen se vio profundamente marcada por su matrimonio con el cineasta francés Louis Malle, a quien conoció a mediados de sus 30 años. Su relación prosperó a pesar de largos periodos separados, con Malle trabajando a menudo en Francia mientras Bergen permanecía en Los Ángeles. Pero sus vidas cambiaron drásticamente a principios de los años 90, cuando a Malle le diagnosticaron linfoma. Bergen se convirtió en su cuidadora incansable durante la enfermedad, describiendo la experiencia como “muy dramática” y “dolorosa de presenciar”. En 1995, enfrentó la desgarradora pérdida de su esposo, con su hija Chloe a su lado.
Varios años después, Bergen encontró nuevamente el amor con Marshall Rose, un promotor inmobiliario y filántropo de Nueva York. La pareja se casó en 2000, iniciando un nuevo capítulo lleno de calidez y estabilidad. Amigos y colegas admiraban su conexión, y la actriz Sandra Bullock recordó su afecto genuino durante la filmación de Miss Congeniality. La dedicación de Rose a causas sociales reflejaba los propios valores privados de Bergen, y su matrimonio reflejaba una vida compartida basada en la confianza y el compromiso de ayudar a los demás.
El camino de Bergen es una historia de resiliencia, amor y compromiso inquebrantable. Equilibró una carrera extraordinaria con las responsabilidades profundamente humanas del cuidado y la convivencia en pareja, demostrando que su legado va mucho más allá de sus papeles en pantalla. Mientras el público recuerda su agudo sentido del humor y sus actuaciones revolucionarias, es su fuerza silenciosa frente a las pruebas personales la que cuenta la historia más verdadera de su vida.